Como cuando en el día de fiesta, para ver el campo sale el labriego a la mañana, cuando de la noche calurosa cayó la tregua del rayo todo el tiempo y a lo lejos todavía suena el trueno,
en su cauce está otra vez el río y fresco el suelo verdece y de la lluvia gozosa del cielo gotea la viña y radiantes
bajo el sol mudo están los arboles del bosque.





