A Kurt Vonnegut le gustaba decir: “Practicar una forma de arte es una forma de hacer crecer el alma”. Apiádense del lector: para escribir con estilo es la encarnación misma de esa idea, un libro sobre la escritura y la vida, y de por qué las dos van de la mano.
Maestro de maestros, el autor de Matadero Cinco y Desayuno de campeones fue extremadamente generoso con sus estudiantes: creativo, alentador, poco solemne, divertido y pródigo en recursos que son técnicos, pero que al mismo tiempo esconden la filoso-fía que tenía sobre el arte de narrar. “Encuentra un tema que te importe y que en tu corazón sientas que a los demás debería im-portarles”, era su primera regla. Y solo una vez que el tema estaba claro, les decía a sus alumnos: “Escriban para contentar a una sola persona. Si abren la ventana y le hacen el amor al mundo entero, por así decirlo, su historia se va a contagiar de neumonía”.
Este libro está lleno de historias luminosas y sutiles, muy úti-les para aprender a escribir, y también de situaciones en las que Vonnegut muestra su rostro más humano: vemos al veterano de guerra, al. hombre de familia, al fumador empedernido y al escritor inclasificable cuya obra, con el paso del tiempo, no ha parado de crecer.





