Publicados en su mayoria en The New Yorkery The Pans Review entre 1978 y 1982, los diez relatos que integran el primer libro de Jamaica Kincaid oscilan entre la fabula y el simbolismo, lo onirico y el discurso interior, para dar forma a una voz única, auténtica, que se convertirá en el sello literario de la autors.
Escrito en prosa poética, En el fondo del rio explora los temas que Kincaid retomará una y otra vez en su obra posterior la identidad femenina caribeña y su profundidad emocional, la pérdida de la infancia, la conflictiva relación entre madres e hijas, la belleza intangible del mundo natural y la búsqueda de independencia en un paisaje marcado por el colonialismo. Relatos como el emblemático “Chica” (su primer texto publicado), “Sin alas” o “Mi madre revelan un talento generacional ya plenamente formado.
En el fondo del rio obtuvo el premio Morton Dauwen Zabel de la American Academy of Arts and Letters en 1983, el mismo año de su publicación.
“En la noche, las flores se cierran y se vuelven espesas. Las flores de hibiscus, las de framboyán, los lirios, las flores en el árbol de mango, en el de guayaba, en el cedro, en todas partes se cierran. Las flores están enojadas. Alguien está haciendo una canasta, alguien un vestido para una niña, alguien espolvorea un polvo incoloro en el vano de una puerta cerrada para que el bebé de otra nazca muerto. Alguien reza para que el hijo malo mande un paquete desde lejos. Ahora soy una niña. Pero un día viviré en una choza junto al mar, comeré pan con leche, tiraré piedras al mar y me reiré con la mujer que amo. Y seremos totalmente felices”.




