Publicado por primera vez en 1856, Londres
Para sorpresa de la niña, la silla de madera en la que descansa echa a rodar sola hasta la corte del rey Hazmerrico. Allí, cada vez que se sienta y dice “Silla de mi abuela, cuéntame una historia”, un almo-hadón parlante narra los cuentos más fascinantes de hadas, gigantes y enanos que uno pueda imaginar.
Al final de los siete relatos en-marcados de Browne, “la poeta ciega de Ulster”, se revela a quién pertenece la voz de ese prolífico na-rrador oculto. En sus historias, que brotan como plumas del relleno del almohadón, podemos adivinar uno de los más ricos antecedentes del género Fantasy.




