“A veces, sospecho que las puertas del cielo de las niñas buenas quizás ya estén cerradas para mi”
Una abuela que no sale sin su peluca, la llegada inesperada de un hijo a la vida de una mujer soltera, una pérdida desoladora, paredes que se levantan en una casa aún habitada, una jaula en medio de la noche. A través de estas historias, María Laura Gómez González explora los ideales a los que están condenadas las niñas buenas y las consecuencias de ser una niña mala. El peso de los roles de género, el camino sin amor pero con falsedad, los universos de los personajes y sus dilemas construyen en nosotros, los lectores, realidades tan cotidianas como aterradoras.




