Es el año 2008, tiene 25 años y acaba de escribir sus memorias. En este, su primer libro, 1 Acevedo construye lo que puede considerarse su primera Autobiografía Total, de la muerte hasta la muerte. O dicho en otras palabras: este libro es un imposible y un prodigio, un registro desde la instan-cia cromosoma hasta el rostro que tendrá cuando cumpla 70, sin recurrir a la conjetura ni a la adivinación. ¿Cómo lo hizo? Probablemente haya una clave en las primeras líneas, que son líneas de fiebre. Escritura fronteriza, literatura en estado gripal, ensayo de la molestia que se resiste a alcanzar los parámetros del alivio. ¿Acaso hay una instancia más existencial que la gripe, enfermedad de juguete, ensayo trivial de lo peor? Sin encon-trar mejoría, este texto construye una autopsia de la infancia, una elegía a los parentescos y sus legados defectuosos, recuer-dos (rabiosos) de provincia que no esconden ni los delirios de grandeza ni la confesión de neura.
Todxs sabemos que estamos por morir, pero a cada rato aparece algo más importante que nos distrae. I Acevedo no goza de la tregua, ni siquiera de un parpadeo. A cambio, consigue convertir la conciencia abrasadora en Una idea genial.
Liliana Viola




