En el relato Augusta Bolta, traducido al español por pri-mera vez, la protagonista decide averiguar lo que está pasando. Para eso, no deja de tomar decisiones sensatas, mientras se extravía cada vez más. El artista, poeta, dise-ñador Kurt Schwitters lo escribió en 1923 como parodia a la Academia, a la relación entre el arte y la crítica, y sigue vigente. A contrapelo de los hábitos de lectura, el relato muestra el criterio libre y liberador que distingue al escandaloso Schwitters.
En conjunto con los otros textos-poesías y prosas breves seleccionadas por la magnífica traductora Martina Fer-nández Polcuch- aparece un universo dislocado que re-cuerda al de Oliverio Girondo o Leo Masliah.




