En los años noventa, tuve la oportunidad de recorrer distintos
lugares patagónicos. Y en todos y cada uno encontré relatos
que valía la pena anotar en la medida que conformaban pistas para la comprensión de un territorio que nos compromete. No se trata sólo del conflicto de la Nación Mapuche y el despojo a que se la ha sometido, cabe incluir también la entrega de la riqueza y del patrimonio nacional. Patagonia no es sólo un jugoso territorio turístico, es además uno que debe analizarse desde una perspectiva histórica y política. Es cierto que, a menudo, por no decir siempre, estuve y estaré cautivado por el paisaje. Pero el paisaje no es solo el paisaje, del mismo modo que las narraciones aquí apuntadas, con los ripios y redundancias retóricas del apuro de la prosa periodística, son, además de una literatura, la necesidad del registro en un país cuya memoria suele falsearse, cuando no es directamente arrasada. A casi treinta años de la publicación original de los textos que se reúnen en este libro, su vigencia perdura. Las muertes de Teresa Rodríguez, Carlos Fuentealba, Santiago Maldonado y Rafael Nahuel lo confirman.
Guillermo Saccomanno





